Mostrando entradas con la etiqueta testimonios de pacientes con artritis. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta testimonios de pacientes con artritis. Mostrar todas las entradas

jueves, 29 de septiembre de 2016

¡Jueves de Fuertes!: Testimonio de Cecilia González (Artritis Juvenil)

Hola, mi nombre es Cecilia González, tengo 31 años y vivo en Victorica, es el primer pueblo de la Provincia De La Pampa en Argentina. Soy una amante de la vida por sobre todas las cosas…

Cuando tenía tan solo 14 años una amiga insistente se metió en mí. Fue duro, difícil. Llevamos 17 años que compartimos la vida juntas, sí, tengo Artritis Reumatoide Juvenil. Cuando me la diagnosticaron no entendía nada, yo súper inquieta que de hecho lo sigo siendo no puedo parar, ja ;)… Desde ahí comenzar con estudios, análisis, medicación, pero seguía sin entender por qué me dolía todo, a preguntar, hasta cuestionar a Dios, ¿por qué a mí?… Creo que las respuestas vienen con el tiempo. Estuve 1 año y unos meses sin caminar, mis brazos y piernas se estaban encogiendo, me bañaban, me cambiaban y las sábanas no las soportaba, pasaba días sin poder dormir, era agobiante, angustiante, agotador. Bueno, no me detendré en eso que ustedes saben cómo se siente… Saben, tengo una familia que me acompañó siempre y mis amigos del barrio compañeros de colegio, ja, tengo tantas anécdotas. Ellos me tomaban de los brazos, me hacían caminar de esquina a esquina en mi cuadra, cuando estaba en cama traían guitarra, estaban a mi alrededor cantando y compartiendo risas, a mí me encanta mucho bailar. Cuando salíamos el tema era la vuelta así es que llegábamos a casa y mientras uno me sacaba las zapatillas otro preparaba agua caliente con sal para mis pies, jaja, tengo tanto, tanto para ser agradecida a todos los que han estado y están en mis momentos . Una vez me encontré con un chico en un lugar donde había personas con AR… cuando lo vi fue como, ¿Dios, voy a quedar así? Él se acercó en su silla de ruedas, yo estaba paralizada, jamás lo olvidaré, “Soy Carlos, tengo artritis” me dijo sonriendo, yo que me habían dicho que podía quedar algún día así quedé pálida, le conté titubeando, “también yo”… me miró y dijo, “Ceci, vos estas caminando”, sonreí y dije, “un paso a la vez”, y me quedé pensando… sí, un paso a la vez, pero estaba de pie. Ahí comprendí el valor de la posibilidad que tenía, que la vida me daba a pesar de lo que vivía día a día… caminar, correr, he hecho de todo en la medida que he podido y que puedo, he sido y soy tan feliz atrapando ese instante que fue y es mío… valerme por mí misma aunque a veces necesite ayuda, he aprendido algunos trucos por llamarlo de alguna manera y, ¡¡estoy sorprendida!! de las habilidades que he descubierto en mí para hacer cosas cuando mi compañera no está bien.

Desde que acepté que estaría conmigo siempre, con los años llegaron esas respuestas a mis preguntas de niña… mi querida amiga AR. Sin ella no sería la mujer que soy, aprendí el valor de cada momento, de risas, bailes, todo lo que me brindaba buena energía, aprendí que la vida es hoy… despierto, abro los ojos, respiro, hoy elijo ser feliz, un paso a la vez. Aprendí que valiosa son las personas que nos tratan bien, médicos, enfermeras, gente común, tan necesaria, y… cuánto debemos dejar pasar por alto aquellas que no son tan lindas aunque tengo la capacidad de comprender a quien no lo hace conmigo porque no sabe lo que es, porque esta amiga AR nos hace fuertes para luchar por lo que nos merecemos y nos hace ser amigos de nosotros mismos para salir siempre adelante. Cuando nos encontramos con nosotros cuando nos vemos y al expresar esto no hablo de lo exterior, lo superficial sino de nuestro ser, alma, corazón, aparecen las respuestas. ¿Por qué yo? Porque tengo la gracia de ver la vida de una manera que otros quizás no y eso no me hace mejor que nadie, me hace SER y si hay algo de mí que queda en ti, estaré feliz…
Comparto esta foto, acá estamos las dos y todos los tintes perfectos para ser agradecida. Me gusta la locución en mi pueblo siempre he tenido y tengo la oportunidad de hacer lo que me gusta, en este camino he conocido muchas personas de otros lugares también y lo disfruto muchísimo, siempre que he terminado con algún evento miro a mi al rededor y pienso, quizás nunca lleguen a darse cuenta el bien que hacen a mi vida, deseo con el alma que Dios les retribuya eso a cada uno… Me permito ser feliz… siempre… por favor, mírense dentro, ahí donde está la fortaleza esperando que la descubras y la dejes ser… Gracias por esta oportunidad.

Cariños.

Chechu.

----------------
"Viviendo con Artritis" es una página sin fines de lucro creada por una paciente de artritis reumatoide para brindar apoyo, acompañamiento y educar a la sociedad sobre la incomprendida y seria enfermedad de la artritis.



jueves, 22 de septiembre de 2016

¡Jueves de Fuertes!: Testimonio de Lucía Alvarez (Artritis Juvenil)

Mi nombre es Lucía y dulcemente me llaman "Lu" desde pequeña, hace 15 años atrás me diagnosticaron AR Juvenil y actualmente tengo 30 años, así que, ella vino a hacerme compañía hace un largo tiempo atrás.
Luego de realizar muchos tratamientos con medicina convencional y alternativa y no encontrar el que se adecuara a mi organismo ni a mí, las cosas tomaron su propio rumbo y en estos tres últimos años le llegó el turno a las cirugías. Mis tendones se fueron dañando y consideraron que debían ser reconstruidos como así también mi cadera. Allí descubrí que tenía mucha fuerza de voluntad y que debía ejercitarla como a mis manos o mis piernas, también debía sanar y fortalecer todo aquello que me detuviese, entonces, cada mañana sería un desafío y cada noche una prueba superada.

Mis inquietudes nacen y conviven en el arte. Pinto desde niña y aunque mis manos parecieron estar dormidas estos últimos años seguí haciéndolo como mi cuerpo me lo iba permitiendo. Mis sueños se detuvieron, desaparecieron, resurgieron y volvieron a florecer cuando decidí que iban a seguir siendo la razón de mis días e iba a caminar de la mano de ellos.
Actualmente trabajo de manera independiente en el área del diseño, expongo mis trabajos, asisto a "encuentros" de pintura y a través de la fotografía viajo permanente ya que integro a equipos de trabajo de bandas de folklore de mi país, Argentina.
En este momento mi vida tiene los colores, sabores y perfumes que alguna vez imaginé tener pero que la vida antes me entretuvo un tiempo y me llevó por otro camino, el de la salud... me mostró que el único lugar que habitaría siempre sería mi cuerpo y en el llevaría las huellas de esta amistad que entablé con mi compañera la cual aprendí a conocer, Artritis.
Esta frase me acompaña y quiero compartirla con vos, mi deseo es que quizás encuentres en estas palabras los motivos para avanzar y seguir alimentando los sueños. Gracias por leerme y darme tu tiempo en este día.
"Ama muchas cosas, porque en amar existe la verdadera fuerza y quien ama mucho logrará mucho, y lo que se hace con amor, está bien hecho" - Vincent van Gogh <3
Lucía Alvarez.
---------------
"Viviendo con Artritis" es una página sin fines de lucro creada por una paciente de artritis reumatoide para brindar apoyo, acompañamiento y educar a la sociedad sobre la incomprendida y seria enfermedad de la artritis.


jueves, 15 de septiembre de 2016

¡Jueves de Fuertes!: Testimonio de Angeles Agüero (Artritis Reumatoide)

Hola, soy Maru como me conocen mis amigos, de Argentina y tengo artritis reumatoidea hace 10 años.
En el camino he conocido muchos médicos y gente con esta mi misma condición. No ha sido fácil porque pocos entienden qué sentimos y cómo nos sentimos ante la mirada crítica de que todo es psicológico.
Hasta hace 4 meses me inyectaba metotrexato, con lo cual uno adquiere otros problemas.

En uno de los grupos había una señora que decía que teníamos que reforzar nuestro sistema inmunológico y le pregunté, ¿cómo? Muy sencillo, la alimentación (obvio que no era tan sencillo). Empecé a leer mucho, mucho y a poner en práctica, primero dejé la carne, luego los embutidos, el azúcar blanca, harina refinada, con lo cual en un momento busqué a alguien que me guíe y me diga que más hacer; ahí conocí a Roberto mi actual médico que me dijo si cumplís con todo vas a estar bien y así fue.
Tengo algunos días malos no lo voy a negar, pero ya no son tan malos y lo tomó como un descanso, porque a veces me exijo mucho. El apoyo de mi familia es muy importante, sin ellos no podría hacer todo lo que se me ocurre para poder tener una mejor calidad de vida.
Lo que les digo a todos es que no solo hago una dieta, cambié mi estilo de vida, camino, de hacer 2 kilómetros con el tiempo hice más, ando en bicicleta, participo en bicicleteadas, llego última pero la satisfacción de hacerlo no lo cambio por ningún puesto.
La artritis reumatoidea no es fácil, yo tampoco por eso me costó tantos años ser la protagonista de mi vida, con esfuerzo y fuerza de voluntad todo se puede, sólo hay que dejarle de echar la culpa al mundo y hacernos cargo de nosotros.
Saludos y éxitos para todos.
Angeles Agüero.
------------------
"Viviendo con Artritis" es una página sin fines de lucro creada por una paciente de artritis reumatoide para brindar apoyo, acompañamiento y educar a la sociedad sobre la incomprendida y seria enfermedad de la artritis.


jueves, 8 de septiembre de 2016

¡Gracias a los testimonios de fuertes!

Hoy se cierra la primera etapa de testimonios públicos en la sección de ¡Jueves de Fuertes! y quería agradecer a todos lo que participaron de distintas maneras con sus likes, sus comentarios, compartiendo o simplemente por leerlos.
Gracias a las personas que contaron sus testimonios, por el coraje demostrado al compartir con nosotros sus experiencias de vida, por afrontar nuestra condición de forma tan humana que muchas veces nos sentimos identificados y sobre todo acompañados en este viaje con la artritis. ¡Gracias, guerreros! :D
Si sientes que estás listo para contarnos tu testimonio, escríbeme al inbox de la página. No es necesario que seas inquebrantable, solo que seas tan humano como para caer y con la mejor actitud seguir adelante, siempre hacia adelante. Está comprobado que escribir es terapéutico y qué mejor manera que liberar un poco nuestra carga y al mismo tiempo ayudar a otro guerrero con la suya. Y qué me dicen de nuestros familiares o amigos, estamos abriendo una oportunidad de comprensión. Para todos es saludable.
¡Un abrazo y mucha energía bonita para todos!
Aquí puedes leer los testimonios de nuestro primer mes: https://www.facebook.com/viviendoconartritis/photos/…

----------------
 Diseño de post de "Viviendo con Artritis".
"Viviendo con Artritis" es una página sin fines de lucro creada por una paciente de artritis reumatoide para brindar apoyo, acompañamiento y educar a la sociedad sobre la incomprendida y seria enfermedad de la artritis.



jueves, 1 de septiembre de 2016

¡Jueves de Fuertes!: Testimonio de María Fernanda (Artritis Reumatoide)

Me gustaría empezar diciendo que creo fielmente en el karma. Siempre expresé que mis manos eran muy feas, la parte de mi cuerpo que más me desagrada y creo, tal vez, que el universo decida darme una lección y ¡qué lección!

Mi nombre es María Fernanda, soy de Colombia, tengo 23 años, en unos días 24 y tengo una fiel amiga llamada artritis reumatoide hace 7 años. Jocosamente suelo decir que vengo de una familia un poco enferma, mi mamá tiene lupus y por este motivo tardaron muchos años en lograr tener un hijo pero aún así lo lograron después de 13 abortos.

Siempre fui una niña particular, consentida como es obvio y con algunos problemas respiratorios por haber nacido a los 6 meses de embarazo, pero todo marchaba normalmente hasta que después de un golpe con una puerta empecé a notar que algo andaba mal en mi dedo meñique de la mano derecha. Pensé que se debía a la lesión, sin embargo lo veía increíblemente deforme, me producía demasiado dolor, empezaron a deformarse muchos dedos más extrañamente y la molestia se había extendido hasta los tobillos, así que decidimos ir a urgencias.

Apenas tenía 16 años, nos recomendaron asistir a una cita especializada con una reumatóloga pediatra, finalmente nos dio la noticia que cambiaría mi vida: una enfermedad crónica, que tal como lo dijo la doctora, si no me cuidaba podría terminar en una silla de ruedas a mis 30 años, en mi caso además del factor reumatoideo positivo aparecían los anticuerpos antinucleares que para ese entonces me dijeron que eran un ejército que aunque debía trabajar para proteger el cuerpo en mi caso lo atacaba, era interesante y curioso y realmente frustrante.

Fue muy extraño, de repente hablaron de prednisona, los problemas con la hinchazón en el rostro mientras yo pasaba paralelamente por un grave temor a engordar; metotrexato que debería suspender en cualquier momento si deseaba tener hijos, en dosis altas usado para personas con cáncer, se me caería el cabello, entonces debería ayudarme con las pastillas… terapias de todo tipo, férulas, exámenes de laboratorio todos los meses, eso me volvió loca durante un tiempo, pero de alguna forma trataba de animarme, tenía férulas metálicas para los dedos así que le decía todas las personas que era un robot.

No puedo negar que no ha sido fácil, es incluso molesto que cada vez que mencionas la enfermedad te dicen: ¡pero si eso le da a los viejitos! Mientras tanto lo único que pasa por tu cabeza es: ¿Cómo es que yo siendo tan joven tengo esto? La situación empeoró cuando asistíamos a charlas dónde nos explicaban el impacto de la enfermedad, jamás me había sentido tan triste como cuando tenía que ver a niños de 2 a 5 años caminando con bastones o en sillas de ruedas, también personas mayores que decían que habían dejado sus trabajos gracias a esta maravillosa compañera.

Como era de esperarse algunas veces llegaba a deprimirme, esto ocurría especialmente cuando tenía el metotrexato inyectado. Eran mis primeros semestres de universidad, quería estar todo el tiempo disfrutando, bailando, jugando, saliendo con amigos, pasando tiempo con mi novio, pero tenía que ir como mínimo una o dos veces a la semana a inyectarme la medicina en una clínica donde sólo compartía con abuelitos, eran mis peores días y no es porque que tuviera algo en contra de ellos pero me sentía tan triste, la energía bajaba terriblemente. Muchas veces sentí que lidiaba con mi familia y mis personas cercanas para que entendieran por lo que estaba pasando, tenía que escuchar comentarios como que el cáncer era más grave, que mi abuelita también tenía artritis, que mamá tenía lupus o que yo lo que tenía el artritis mental. Claro, todos estamos enfermos en una y otra medida y hasta la mente podría jugarnos una mala pasada, pero no entendía por qué yo siendo tan pequeña tenía que enfrentarme a una enfermedad que además jamás iba a partir, estaría conmigo hasta la muerte y ningún ser humano de los que me rodeaban era capaz de entenderlo, asimilarlo y apoyarme.

Por diversos motivos incluyendo la artritis algún día decidí que ya no quería continuar en el planeta, hubo lágrimas, reclamos, juicios y aunque fue difícil superar este incidente empecé a ver la vida de manera más positiva. Eso sí, no he logrado ser la persona más responsable con mi salud, en realidad soy bastante desjuiciada y debo aceptarlo, detesto como a nada en la vida el metotrexato y no lo tomo con juicio, a veces fallo a mis controles médicos y llevo bastante tiempo sin hacer los ejercicios para evitar más daño, esto por supuesto no es motivo de orgullo. Pero también he logrado resistir y ser fuerte, mi umbral del dolor aumentado y ya no me ha dejado caer aunque cada día que pasa hay pruebas en el camino. Hace unos meses me informaron que tendré que practicarme una cirugía de mandíbula por una lesión temporomandibular, procuré entender y vi de nuevo la acción del karma, según yo por no llevar el tratamiento con orden, entré en pánico cuando lo supe, pero sigo caminando hacia adelante. Cada control con el cirujano maxilofacial es deprimente, pero no tengo otra opción que seguir adelante.

Odiaba infinitamente la artritis hasta que comprendí que es una condición que tendré de por vida y que más allá de un obstáculo debo verla como una oportunidad, he tenido que dejar actividades que amo como correr, muchas personas creen que soy débil por no poder cargar tanto peso, abrir latas, botellas e incluso en mi casa a veces me pelean por no ser la persona más colaboradora (y hay que contarles que a veces soy hasta conchuda refugiándome en que no puedo restregar ropa porque daña mis articulaciones, jajaja). Pero entendí que la única persona que puede entender el verdadero peso que tiene a cuestas una persona con artritis soy yo (y ustedes), la única responsable de mi salud soy yo; justamente hoy es uno de esos días malos. Discuto internamente con mi reumatólogo que considera que estoy en remisión, duelen mis manos, mis rodillas, la mandíbula y literalmente hasta los dientes, pero bueno, es tan sólo un mal día y soy la única que puede cambiarlo, procuro no llorar ni encerrarme en el dolor, sino pensar en que mañana ya me sentiré mejor.

No puedo negar que a veces me da miedo pensar que puedo terminar incapacitada de por vida pero me he llenado de valor y decidido que mi futuro vale la pena. Me dedico al turismo y este ha sido uno de los pilares que me mantiene en pie, al igual que los perros, ¿los perros? sí, esos seres de cuatro patas que entregan amor sin importar su condición. Hace un tiempo rescaté un perro que tiene sus patas totalmente deformes, probablemente dirán, ¿qué tiene que ver esto? Bueno, con el dejé de verme como un ser extraño. ¿Tengo las manos torcidas? ¡Sí! ¿Tengo el hueso de la mandíbula como el de un adulto de 60 años? ¡Sí! ¿Sufro de hiperlaxitud y cada que estiro mis brazos podría mendigar dinero en las calles porque se ve bastante mal? ¡Sí! El por el contrario no le presta atención a su condición, no se deja afectar, camina como si no tuviera ninguna deformidad, es feliz, ¿por qué nosotros no?

Espero continuar con mi vida, mis sueños y junto a mi hijo peludo que es el único que tendré por decisión propia, y con quien paso los días de dolor, no porque no adore a mis padres sino porque a él puedo expresarle todo sin que me juzgue. Espero lograr viajar y recorrer el mundo, de pronto sea doloroso escalar montañas, recorrer duros caminos, no quiero que mis sueños se derrumben por la artritis y esa es mi mayor enseñanza para todos ustedes, muchos más jóvenes, otros mayores, todos somos especiales fuertes y guerreros. Podríamos elegir morir como yo lo hice alguna vez, pero estoy agradecida con Dios y con el universo por brindarme una segunda oportunidad. Lo importante es no rendirnos a pesar de todo, no quejarnos por cada cosa que nos sucede, enfrentarnos día a día a cada uno de los demonios que llevamos dentro y especialmente creer, tener fe en nosotros mismos y en lo bueno que tiene para nosotros el universo, no dejarnos derrumbar por el dolor que es el que más nos lastima y caminar día a día con la artritis como nuestro mayor reto, nuestra mayor fuerza. Mi mejor medicina es viajar y mi perro, ¿cuál es la tuya?

María Fernanda.


jueves, 25 de agosto de 2016

¡Jueves de Fuertes!: Testimonio de Mari Grajeda (Artritis Reumatoide)

Hola, mi nombre es Mari Grajeda, soy de Bolivia y llevo 29 años con Artritis Reumatoide.

Llegó el maravilloso día y ya estaba casada. Una mañana, estando embarazada de mi primera niña, al levantarnos no pude controlar mi cuerpo, por desgracia no pude sostenerme y mi pequeña y yo caímos al piso. Esa vez no supe que tenía AR, pensaba que se trataba de un dolor pasajero. Pero ese no fue el dolor más fuerte que sentí, el dolor profundo que me hizo olvidar todo lo demás fue ver a mi bebe de 6 meses, pequeñita, frágil e indefensa aferrándose a la vida. Tenía que estar de pie pese al dolor de mi articulación, me mantuve a su lado. Con el dolor de mi corazón tuve que verla conectada a cables y sondas, con el pañal hasta el cuello. Oré mucho, le pedí a Dios que me ayude con estos dos dolores. Cumpliendo los 3 meses en la incubadora, después de tanta lucha, le dieron de alta. Ahora es la que me ayuda mucho junto a sus hermanas y siempre están pendientes de mis dolores. Luego mi esposo se fue a trabajar lejos de casa. Pasó el tiempo y llegó mi segunda niña. En esos momentos estaba sola. Debía llevar a mi hija mayor al kinder, pero el dolor era cada vez más intenso, podía sentir como si tuviera enormes pesas en los pies y aún tenía a mi segunda niña en brazos, me era muy difícil poder sostenerla, en varias oportunidades podía escuchar las bocinas de los carros mientras cruzaba la calle. Ese era mi diario vivir. En fin, ya había llegado mi tercera niña y el médico me receta Metotrexato, y como imaginarán no fue positivo para mi organismo puesto que como consecuencia casi dejo huérfanas a mis 3 niñas. Les confieso que me sentí cansada de tanto dolor y quise desistir de todo, pero vi el rostro de mis niñas con lágrimas en los ojos pidiéndome que regrese a casa… en ese momento no tenía lágrimas para llorar. Recibí 4 transfusiones y pedí mucho a Dios que me ayude. Es así que poco a poco pude reaccionar y regresé a casa al lado de mis niñas. Consulté con otro médico y decidimos probar con el veneno de hormigas EPT, el tratamiento duró 15 días, terminando seguí con antiinflamatorios y calmantes para el dolor. Ahora estoy en espera de mi operación para usar prótesis en las rodillas y volver a caminar.


Mi vida no fue fácil ni lo es ahora, la enfermedad es incurable pero aprendí que no obtienes nada si no te sobrepones. Y luchas sacando fuerzas, teniendo paciencia y fe. Todos sentimos dolores y son insoportables, pero es peor el dolor del alma. Sin querer hacemos sufrir a quienes nos rodean. Con fuerza espiritual y voluntad sigamos adelante, primero hay que querernos como somos.

Dios los bendiga y les de fuerzas para seguir.


jueves, 18 de agosto de 2016

¡Jueves de Fuertes!: Aaron Alfaro Llanque (Poliartritis Crónica Juvenil y Artrosis de Cadera)

Hola, mi nombre es Aaron Alfaro, tengo 23 años y soy de Lima, Perú. Tengo 2 enfermedades: Poliartritis Crónica Juvenil y Artrosis de Cadera.

Para ser exactos, 4 días antes de que acabe el 2015 amanecí con un pequeño dolor y ardor en la muñeca izquierda, mientras fueron pasando los días el dolor se fue intensificando y además sentía una inflamación constante, yo no le tomaba importancia, pensaba que me iba a pasar. Empezó el 2016 y ya no tenía movilidad en la mano, tenía un dolor intenso en la cadera, en la espalda, en la rodilla y en los tobillos, ¡imagínense dormir con todos esos dolores! Mi padre José, quien se preocupa mucho por mí, me llevó a un médico y le explicó todos los dolores que tenía. Me manda a hacer 3 pruebas de análisis de sangre y uno de ellos sale positivo, el PCR (Proteína C Reactiva). Por sugerencia del doctor me dice que debo ir a un reumatólogo y me diagnostican Poliartritis Crónica Juvenil. Cuando me dio la noticia no le hice caso, pensé que era una simple gripe que con pastillas iba a pasar, pero estaba totalmente equivocado. Luego empecé a tomar muchas pastillas diarias, cada vez me sentía peor. Me infiltraron la muñeca porque el dolor era intenso y andaba en cama todo el día pensando que ya sanaría.

Llegó el mes de mayo, 30 días que nunca olvidaré. Estaba mal, mis dolores cada vez eran más y empecé a averiguar sobre la artritis y tomé conciencia de lo que realmente tenía, me deprimí mucho al saber que tenía algo sin cura alguna. Tuve otra cita con mi reumatólogo y decidí preguntarle si haría mi vida como antes y me dijo que no, que la artritis no tenía cura pero que sí tenía tratamiento, luego de eso no saben lo pésimo que me sentí. Llegué a casa, me eché en la cama y empecé a llorar, no podía creer lo que tenía, renegué de Dios. Solo me podía levantar para ir al baño y comer, para mí era una desgracia mi vida, lo peor de todo es que ya nunca más iba a jugar, eso era lo que más me dolía, jugar fútbol es lo que más amaba en la vida. Todas las mañanas lloraba con mucha rabia, llegué a pensar en matarme, acabar con mi vida porque sentía que ya no valía nada. Ningún amigo me fue a visitar y algo que comprendí de lo que me decía mi madre fue que solo los amigos están para la borrachera. Después terminé con mi novia y sentí que el mundo se terminaba para mí, se me complicó todo, no solo sufría yo, también lo sufrían mis padres, verlos llorar me destrozaba el alma. El mes de mayo del 2016, nunca olvidaré que gracias a mi enfermedad conocí gente muy buena en un grupo de Facebook que también tienen AR. Y solo nosotros nos comprendemos, gracias a ellos tome el valor de seguir con mi vida, gracias a sus palabras de aliento tomé conciencia de que puedo vivir pero con ciertas restricciones, y mi lucha sigue. También debo agradecer a mi reumatólogo el Dr. Villanueva, gracias a él me siento muy bien con poco dolor en mis articulaciones. No se rindan, compañeros, una de las etapas de la enfermedad es la aceptación, yo lo hice, amigos, y ahora me siento muy bien, sufrí mucho al comienzo pero logré superarme y seguir con mi vida y luchar por mis sueños.

Abrazo de algodón a todos.

Y para ti Francis, muchas gracias por la medicina po
rque sé que el mundo no está perdido aún por gente como tú.


jueves, 11 de agosto de 2016

¡Jueves de Fuertes!: Testimonio de Rosita Correa de Chile (Artritis Reumatoide Seropositiva)

Me dieron el gran honor de contar parte de mi vida. Vivo en Linares, Chile y próximamente cumpliré 30 años, una edad donde muchos ya están consolidados ya sea profesional como personalmente.

Desde pequeña sufría de dolores articulares, con el frío el dolor era intenso pero como no comprendía bien lo que sucedía, me daban analgésicos, férulas en mis manos y harto calor. Al pasar los años duraban más los dolores y tuve que dejar muchas pasiones como el basketball y tocar guitarra; aún no tenía nombre mi pasar.

Siendo mayor trabajaba de cajera y estudiaba de noche y ya mis manos pedían a gritos atención, los traumatólogos decían que era tendinitis así que me la pasaba con yeso, pero cada vez era peor. Hasta que finalmente uno de ellos me sugiere que asista a un reumatólogo.

A los 24 años, ya tenía nombre mi pasar, Artritis Reumatoide Seropositiva. Yo y mi entorno siempre asoció la Artritis con los adultos mayores. Tenía tantos sueños y proyecciones de vida que fueron truncados bruscamente. No sabía nada de la AR hasta que llegué a casa y busqué por internet información. Lo primero que uno ve son las manos con nódulos y lee que es una enfermedad progresiva y sin cura. Fue difícil asimilarlo, muchas personas se fueron de mi lado, asustados, cansados de mis crisis de angustia y los continuos brotes de dolor. Mi familia, siempre firme… Fue difícil, pero logré empezar a aceptarla como parte de mi vida.

Hace más de un año iba con tres personas en auto y sufrí un accidente, si bien una de ellas estuvo muy mal, yo saqué la peor parte. Me fracturé ambos fémures, la tibia izquierda y el brazo izquierdo. Me colocaron tutores externos (fijadores) al inicio para alinear los huesos y después una seguidilla de operaciones para reemplazar la médula ósea por clavos de titanio, tornillos y placa. Volví a nacer, estuve cerca de 4 meses postrada, aprendí a mover toda articulación hasta que logré pararme y ahora camino a lo robot con andador, jajaja. Pero mi amiga AR ha complicado todo avance, hay riesgo de volver a operarme y retroceder lo avanzado, pero pase lo que pase, hay que seguir adelante.

Antes de mi accidente tenía muchos sueños, me estaba preparando para estudiar lo que más anhelaba (Psicología, y eso que soy contadora jaja), trabajaba en lo que estudié y hasta dictaba clases, y en un abrir y cerrar ojos todo cambió y tuve que volver a empezar y con muchas menos personas a mi lado.

Es muy difícil sufrir lesiones graves teniendo AR, si el accidente lo hubiese tenido una persona "normal", no habría tenido mayor complicación. Pero, hay que ver el vaso medio lleno porque la riqueza en enseñanza de vida es invaluable. Encontré la felicidad en lo cotidiano, el valor de la vida y de lograr de a poco la independencia. Mi familia está siempre apoyándome y dándome fuerzas sobre todo cuando se juntan los dolores de la AR y el de mis piernas biónicas como les digo cariñosamente.

No sacamos nada con preguntarnos ¿Porque nos sucedió esto? Hay que preguntarse aunque cueste, ¿para qué sucedió esto?

La AR no debe ser un impedimento para lograr ser personas felices.

Puede que nuestros días sean oscuros y temerosos, pero tarde o temprano saldrá el Sol.

Es una lucha constante entre nuestra mente, corazón, cuerpo y alma. Queremos hacer más, pero nuestro cuerpo no responde. Queremos ser optimistas siempre, pero el dolor nubla toda oportunidad. Pero me he dado cuenta que a pesar de todo lo que pase, podemos ser felices y somos privilegiados por ver la vida desde el suave calor de nuestra lucha diaria ya que cada día, es una nueva batalla y es un nuevo gran triunfo.

La foto es muy simbólica para mí, refleja la primera vez que logré pararme después del accidente y fue junto a mi familia.

Un gran y cariñoso abrazo de algodón para todos ustedes.

Rosita Correa Ponce.


Hoy empieza ¡Jueves de Fuertes!

Les cuento que desde hoy se abre una nueva sección dedicado a testimonios de fuertes y con esto quiero decir, personas que ante la dificultad de vivir con artritis han aprendido y siguen aprendiendo a luchar y enfrentarse con buena cara a los obstáculos que trae nuestra condición. ¿Cuál es el común denominador de estos testimonios? El buen ánimo a pesar de las adversidades. Porque reír no significa querer desconocer los dolores, tal vez olvidarlo un ratito; tener un enfoque positivo no significa no ser conciente de los efectos secundarios que provocan los medicamentos; coraje no significa haber dejado de llorar, más bien hacerlo y seguir sonriendo con más ganas. De esto se trata, de hombres y mujeres fuertes que se dan la oportunidad merecida de vivir con la valentía abrazada a la tranquilidad, con la oportuna felicidad, sin que nada se los prohíba; menos la artritis.

De antemano, mi profunda admiración por cada testimonio brindado.

Dentro de poco empezamos con el primer testimonio. Una guerrera de decisión inquebrantable pese al infortunio arrojado a los pies.